Cunicultura

1.-El conejo
2.-PLANEACION DE LA PRODUCCION
2.-PLANEACION DE LA PRODUCCION

Todo hombre de negocios y cualquier persona que intenta iniciarse en ellos sabe que, antes de invertir, es necesario estudiar y conocer las posibilidades y ventajas que tiene el producto que se le propone sobre otros semejantes; al mismo tiempo, debe planear sobre métodos de producción mas adecuado a sus propósitos, para lograr que su inversión sea rentable.

En la cría de ganado vacuno o porcino, los ejemplares que se utilizan como pies de cría tienen un precio muy alto en el mercado; son necesarios espacios muy grandes para mantenerlos en buen estado de salud y vigor y consumen ingentes cantidades de alimento para aumentar un kilogramo de peso.

Para la producción avícola se requiere de inversiones altísimas, pues son necesarias incubadoras o aves seleccionadas de precios elevados, aparte del equipo necesario para una explotación que evite los riesgos de una epizootia, tan frecuentes en las granjas avícolas. El aumento ponderable de las aves por kilogramo de alimento ingerido es muy semejante al que se alcanza con el conejo, pero el alimento debe ser tan cuidadosamente preparado que los costos de producción en avicultura se ven muy aumentados.

No se trata del ganado lanar y caprino, pues son pocos los adelantos técnicos que se han logrado en su cría, salvo en la mejor selección de productores de alana.

Las instalaciones necesarias para la practica racional de la cunicultura serán siempre acordes al capital menor o mayor, del inversionista. Los pies de cría son más baratos que los reproductores de cualquier otra rama agropecuaria y, con pocas líneas de sangre, el cunicultor podrá seleccionar a sus nuevos reproductores. La producción de carne de una coneja, en un año, se equipara a la que consigue una vaca en el mismo lapso, con la salvedad de que la vaca come mas y convierte menos en carne, mientras la coneja come poco y abarata en muchas formas la producción la alimentación del conejo se abarata en muchas formas, aunque siempre debe de ser cuidadosa, pero nunca tan cara ni tan especializada como la que requieren las aves o los cerdos.

La producción del conejo tiende a satisfacer las demandas comerciales indicadas en el primer capitulo: básicamente se le explota para producir pieles carne o pelo, pero el conejo vivo tiene un amplio mercado y sus desechos, orina y deyecciones son aprovechables y valiosos.

Cinco planes de producción pueden presentarse al cunicultor, cada uno con grandes posibilidades de éxito económico. La explotación de uno de ellos no impide que puedan explotarse los demás, pero el cunicultor recordara siempre que el plan adoptado como principal será el que le proporcione las mayores ganancias, sin descuidar los subproductos obtenidos, pues representan una utilidad extra que no debe despreciarse.

1.-Productores de pelo.
Solo el conejo de angora produce pelo industrializable; inicia la producción a los tres meses de nacido en que se le trasquila por primera vez y la prolonga con resultados óptimos hasta los seis años de edad. Con rendimiento cada año menores, puede extenderse su vida útil hasta los ocho años o diez años de edad, pues el conejo es longevo.

2.-Productores de piel.

La piel del conejo alcanza su madurez y plenitud cuando el animal llega a la edad adulta, lo que ocurre entre los seis o diez meses de edad, según la raza. La piel de conejos menores a esta edad o la de conejos en época de muda, se considera subproducto.

Las pieles perfectas se usan en su color natural o teñido para imitación de las pieles de otros animales, en la confección de prendas lujosas de alto costo. Las pieles de segunda se emplean en la manufactura de guantes y como forros abrigadores de las prendas de vestir; las de calidad inferior sirven para hacer el fieltro de sombreros y el cuero o desecho lo utiliza la industria para fabricar gelatinas o pegamentos.

3.-Producción de conejos vivos.
Para laboratorios y tiendas de mascotas. Son los laboratorios los que fijan la edad, color o raza que prefieran; por lo general compran conejos de razas chicas y de corta edad, sin importar el color.

Las tiendas de mascotas piden conejos de fantasía, razas pequeñas y coloreadas en forma especial. Tanto los laboratorios como las tiendas de animales pagan buenos precios.

4.-Producción de carne.
Dejando para el capitulo siguiente la descripción de los valores y cualidades de la carne de conejo, conviene señalar aquí que cada día se incrementa la demanda de su carne. El conejo al que de aquí en adelante llamaremos de “de carne”, sale al mercado a las ocho semanas de nacido, de las cuales las seis primeras es alimentado casi totalmente por su madre.
Lo económico de su cría y la rapidez con que se logran las ganancias son los factores que determinan el mayor aumento de este tipo de explotación.

5.-Producción de reproductores
Todo conejar necesita renovar sus líneas de sangre periódicamente, para evitar la consanguinidad de sus reproductores y la consecuente aparición de caracteres recesivos; por otra parte, para incrementar la producción, es necesaria la introducción de ejemplares absolutamente puros de razas diferentes a las que posee, principalmente en la producción de carne.

El cunicultor que se dedica a la producción de ejemplares de alto registro, debe saber establecer líneas de pura sangre, conocer las leyes que rigen la herencia y obtener animales perfectos en las características de una raza o variedad.

Cuando obtiene camadas selectas, los cunicultores que se inician o los que necesitan hacer renovación de sangre, gustosamente pagan precios especiales por cada ejemplar.

Por la juventud de nuestra cunicultura, casi todos los criadores de conejos quieren dedicarse a la producción de reproductores, olvidando que lo importante para que florezca una industria nueva de utilidad general es la generación de bienes de consumo popular.

Las instalaciones y los cuidados generales se proporcionan a los conejos son muy semejantes en todas las explotaciones; las atenciones peculiares se que les brindan, mas dependen de la edad del conejo en el conejar que de la finalidad con que se le cría.
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